Habla la poesía

30 03 2008

 Últimamente, por razones de trabajo, esa palabra de tan cotidiana exactitud, he estado leyendo a Jaime Gil de Biedma. Novedad: el trabajo de tarde en tarde trae satisfacciones. A veces, leyendo las palabras enfermas de su desmesurado desencanto, reconozco que un extraño palpito se apoderaba de mi orden de cosas. Por eso, me atrevo a compartir aquí unos versos con vosotros, cuando el cansancio, y también el desencanto preso, se apodera de mis articulaciones. Esta entrada inaugura una sección que define muy bien lo que me hacen sentir estas palabras, como si estuvieran escritas en mi alma. Jaime Gil de Biedma, poeta. Leer el resto de esta entrada »