I’ve been all around the world, boys

El planeta Dylan patrio anda un poco revuelto. No es para menos. Los hechos que voy a intentar resumir aquí son conocidos, detalle más, detalle menos, por cualquier dylaniano de pro, pero algunos de los lectores de esta página, sin llegar a las cotas de preocupación que nos afligen, sin duda leerán con interés las rocambolescas peripecias que rodean todo lo que significa la próxima visita de Mr. Bob Dylan a la geografía ibérica. Retrotraigamos el asunto un poco, hasta el año pasado, cuando se le concedió a Dylan el famoso premio que todos sabemos. Junto a la ausencia de nuestro hombre en la carretera el día de la entrega del galardón (lo cual fastidió, para regocijo de más de tres, la potencia mediática del evento), apareció una breve nota en la que una voz, con la persona de Dylan, agradecía formalmente el premio y prometía volver pronto a España para dar una serie de conciertos. Por lo pronto, un extraño y bizarro spot televisivo de la Expo de Zaragoza, nos mostraba a Dylan en el estudio grabando una versión sincopada de ‘Hard Rain’ y diciéndonos que estaba orgulloso de colaborar a la misión de preservar el agua en el planeta. Se nos prometía además, de propina, una versión en españó de la misma tonada en la voz y pluma de los ínclitos Amaral (promesa cumplida para desespero de la ortodoxia dylaniana, a la cual, por supuesto, me adhiero incondicionalmente). Toma castaña. Eso prometía, claro. A principios de año (o finales del anterior, que ya no me acuerdo) empezaron a aparecer fechas de conciertos de Bob Dylan en Sudamérica, zona del mundo muy poco visitada por la troupe de la “Gira interminable”, y al poco, casi simultáneamente, saltó la liebre con una nota difundida en muchos medios de que visitaría España en verano para dar una gira de catorce conciertos, cifra considerable que superaba a priori la de once bolos que se dejó el Maestro allá por el lejano 1999. Mientras, una primera cita se publicaba oficiosamente en la página de Bill Pagel, Bob Links: el 12 de julio en Hoyo del Espino, en medio de Gredos y a una hora de Ávila, en un festivalillo que ya lleva unos años en marcha. Todos muy contentos: si este año querías ver a Dylan, no tenías que viajar a Europa. Lo cual, si se piensa friamente, tan sólo supone una ventaja respecto a la imperiosa necesidad de tener que coger un vuelo o cruzar el charco: la pasta que te ahorras. En esta idea insistiré.

Entonces, empezó el vuelo de rumores, empezando por Pamplona, Mérida, Zaragoza, claro, Vigo…muy curioso, porque las ciudades que suelen concentrar las grandes citas musicales, Barcelona, Bilbao, San Sebastián, Madrid, no se citaban por ninguna parte, añadiendo salero al asunto este de que Dylan toca donde Cristo perdió el sombrero y no obedece a una estrategia lógica de “mercado” (ojo a este sustantivo). La cosa es que mientras tanto, iban saliendo más fechas europeas, y fechas muy curiosas: conciertos en Islandia, en Estonia, Lituania, incluso uno en Rusia, por primera vez en la carrera de Dylan (en San Petersburgo el 3 de junio). En Italia también, pero, a excepción de un primer y truncado concierto del que se habló, en Venecia, los lugares escogidos tampoco son, en fin, muy comunes: Trento, Bergamo y Chatillon (en Val D’Aosta); tampoco en Francia (Grenoble y Toulouse). Daba la impresión de que había una deliberada elección de llevar The Never Ending Tour hacia parajes inéditos y extraños. Eso sí, apenas salia una fecha de la gira europea, y ya estaba a los pocos días más que confirmada y con las entradas a la venta. Nosotros aquí, como en Casablanca, esperábamos. Y entonces seguimos escuchando nombres de ciudades, todas caracterizadas por su cosmopolitismo y fama mundial: Lorca (Murcia), Jaen, canela en rama. De rebote, aparición estelar en el superfestival macro de Rock In Rio, que no es en Rio sino en Arganda del Rey, Madrid. A todo esto, por si no estábamos ya con las orejeras puestas, nos anuncian que viene Cohen, que Lou hará Berlin en Madrid y Málaga, que Neil Young también se pasa por aquí, y a más contar. Simultáneamente comenzó la gran epopeya de Bob el Patrocinador de los productos patrios y de nuestras añejas e históricas regiones: en Jaen, para no ser menos que en Zaragoza, se ponen a contar que viene para promocionar el aceite güeno, güeno, eso sí, sin anuncio y sin grabar ninguna canción, que el agua no se mezcla con el óleo. Por cierto, la sede del premio famoso del tío Cuchara, que diría el amigo Panero, no salía por ninguna parte. Y al fin, a principios del mes de abril, se publicó una lista provisional con trece bolos en la península ibérica, que añadía a la cifra de once en territorio expresamente hispánico, uno en el país que los tenistas utilizan para evadir impuestos y otro cerca de Lisboa. Y yo me digo, son tan conciertos como los otros, eso parece, ¿verdad?; y a uno que vive en Gerona le vendrá mejor irse a donde los tenistas que a donde el aceite, ¿no? Más sitios raros: Cuenca, ¡cáspita! Jerez y Valencia, cosa más “normal” completaban la lista. Por si no nos apañamos, el asunto quedaba así: Andorra, Zaragoza, Pamplona, Vigo, Gredos (que anticipaba su fecha al 28 de junio), Valencia, Cuenca, Lorca, Jaen, Arganda, Jerez, Mérida y Lisboa. En ese momento, y tan pronto aparecen las fechas en la página oficial de Dylan, nos ponemos a planificar. Cada cual irá a los que pueda, como pueda, según la carretera y el destino -y las ganas- le cuadren mejor, claro, pero eso significa que más de uno empieza a organizarse las vacaciones veraniegas en función de este trayecto. Al fin y al cabo, ¿qué hay más seguro que un anuncio oficial en la página de Columbia? Más de uno se pide ya las vacaciones en el trabajo y tiene un disgusto familiar por el temita. Pero resulta que de pronto, empiezan a surgir fantasmas. Lo más bizarro sucede cuando en algunos medios locales conquenses, se afirma que el ayuntamiento no tiene ni idea de que Bob Dylan vaya a tocar ahí, ni una empresa -llamada Don Quijote en un alarde de originalidad- que se suponía que estaba detrás de la contratación tampoco (echad un vistazo a los comentarios de la página de Veinte Minutos que da la noticia). Suma y sigue. Continúan los movimientos: de pronto desaparece el concierto de Valencia y es sustituído por otro en Alicante; se mueven fechas: parece que el concierto fantasma de Cuenca será el 1 de julio, se habla de otra fecha que está por salir, todos los días mirando, y las entradas sin salir. La España de charanga y pandereta en su apogeo.

¿Y quién tiene la culpa de todo esto? ¿Por qué los fans de media Europa tienen ya sus entradas y nosotros no sabemos ni lo que nos tenemos que gastar en ellas? ¿Por qué crees que Dylan va a tocar al lado de tu casa y al final resulta que te tienes que pagar un hotel y un viaje? Pues evidentemente tiene que haber una persona muy competente que está mareando la perdiz. En este caso, y como siempre que ha venido Dylan a España (salvo el 98 en Escalarre, creo) se trata del famoso Gay Mercader, cuyo apellido parece que se lo hicieron como un anillo que se adapta como la serpiente al dedo, responsable de Gamerco, ilustre empresa pionera en traer a las lumbreras del rocaunrol internacional a esta tierra de María Castaña. El lumbreras, a buen seguro, no sabe donde se ha metido. Como no quiere palmar pasta, se arriesga lo justito; pero eso sí, los aforos que se supone que Dylan va a llenar rondan los 10000 por cabeza (el de Arganda ni se sabe, pero es un caso aparte borreguil). Cualquiera que haya visto conciertos de Dylan sabe que eso es un problema, sobre todo cuando va a tocar tanto, aunque jugando con dinero público o ajeno es fácil medrar. Todavía no está todo dicho, algo más puede pasar. Y esto es un sin vivir. Mientras tanto, en Estonia ya tienen sus entraditas. Y vuelvo a lo primero: ¿compensa tanto sufrir por gastarte menos dinero? ¿Qué es el dinero? Un material ficticio de intercambio. Mañana te mueres y el dinero ya no sirve para nada. ¿No será mejor, al precio que están los aviones, irse a Val D’Aosta y, de paso, tomar el sol de la Lombardía? ¿Qué mas da que Bob Dylan toque en España o no? En Italia no “promociona” nada. Ni en Islandia. Sólo toca. La gente lo escucha, vuela, se transporta a una tierra inexplorada. Y se va a casa. Aquí, año tras año, gira tras gira, hay que seguir tragando carros y carretas. Por lo menos, nos queda el consuelo de que vayan como vayan las cosas, este próximo julio, para mal o para bien, estaremos viendo a Bob Dylan en directo. Y cuando ‘Highway 61 Revisited’ atruene desde los bafles centrales, no habrá mercachifle que te pueda robar eso.

Este escrito es producto de muchos ratos de pasar mirando cien mil páginas de internet, pero sobre todo de compartir charlas, momentos y augurios con gente que sabe de lo que estoy hablando porque lo están sufriendo. Es un homenaje para ellos, de quienes tanto aprendo. Y también quiere servir a los que no sabían de qué iba este rollo y ahora, tal vez, lo entiendan mejor. Nos vemos en la carretera.

~ por Antonio en abril 24, 2008.

3 comentarios to “I’ve been all around the world, boys”

  1. Por fín uno que sabe… ¿Pero tú eres de Dylan, no?

  2. esperpéntico lo que cuentas de Cuenca, digno de un guión de Azcona. lo que más me extraña es que se la hayan colado tanto a la pagina oficial bobdylan.com como a Bill Pagel. que por cierto aun siguen manteniendo los mismos conciertos y fechas que se anunciaron en todos los medios hace tiempo.
    vaya lío, esperemos que se aclare cuanto antes.

  3. No, yo soy de Cohen y de Jerry Lee, Valentín. Dylan sólo me entretiene, je, je.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
El blog de la novela 'Juana La Maliciosa'

'Juana La Maliciosa'. David Bowman. Ediciones del Serbal (Barcelona, 2014) ISBN: 978-84-7628-746-0

Crónica de la España negra

Blog de crímenes y sucesos de la España más oscura

WordPress.com

WordPress.com is the best place for your personal blog or business site.

A %d blogueros les gusta esto: