Grandes canciones #1: ’29 settembre’, Lucio Battisti

En 1967 el grupo italiano Equipe 84 publicó la canción ’29 settembre’, escrita por Lucio Battisti y Mogol. La versión de Equipe 84 era un ejercicio de estilo en la onda sesentera, semi ácida y con sonidos perturbadores -en especial una voz que hablaba desde una emisora de radio y ubicaba el tiempo de la acción junto a voluntarios desafines de la garganta de Maurizio Vandelli, solista de la banda. Siendo como es tal vez Equipe 84 el grupo más conocido en la Italia de los años sesenta, ’29 settembre’ deviene estandarte de tiempos perdidos, marca inocente y macabramente heterodoxa.

La versión de Battisti -con la genial letra de Mogol- es, al contrario, una grabación menos “psicodélica” y que subraya los sentimientos de la amargada y atribulada voz del narrador. Cierto amateurismo voluntario se persigue en la osada ruptura de la linealidad de la canción, cuando Battisti ríe desordenadamente al final de la misma. La risa que perturba la línea normal de un estilo es, en realidad, patrimonio del genio. En ’29 settembre’, el narrador está sentado en un cafe, sin pensar en su cotidiano amor, interlocutor en segunda persona de toda la fábula:

Seduto in quel caffè
io non pensavo a te.
Guardavo il mondo che
girava intorno a me.

Sentado en aquel café
yo no pensaba en ti.
Miraba el mundo que
giraba alrededor de mí.

Es la imagen de un hombre melancólico, tal vez aburrido, o que se hace una  reflexión oscura, profunda. Sin embargo, un hecho inesperado sucede. La vieja imaginación calenturienta se hace realidad. Una mujer, sentada cerca, en otra mesa, mientras el mundo gira alrededor, lo mira sonriendo. Signum amoris, una invitación erótica, un gesto de perverso contenido. La canción desfila rápido y los hechos se precipitan:

Poi d’improvviso lei sorrise
e ancora prima di capire
mi trovai sottobraccio a lei
stretto come se
non ci fosse che lei.

De pronto ella sonrió
y antes de que pudiera comprender
me encontré colgado de su brazo,
apretadamente como si
no hubiese nada más que ella.

Una repentina y fulgurante aparición rompe la cotidiana rutina del narrador, que de inmediato olvida su vida, olvida casi quién es. Las palabras son pensamientos. No sabemos cómo es él. Tal vez, llevados por el imaginario, se nos impone el rostro del propio Battisti, que es la voz que canta, un rostro despistado, como metido en un sueño constante, sin importarle la bruma de los sucesos que hacen de la Italia de los sesenta una Italia nueva pero desesperanzadora. Nada de eso importa. Como en L’avventura de Antonioni -título también de una canción de Mogol y Battisti-, estudio, entre otras cosas, del egoísmo implícito en las bajas pasiones, capaz de postergar el respeto por una tercera persona, desaparecida en aquel caso, Battisti y Mogol entienden que la tormenta aposentada en la cabeza del narrador es una explosión de irracionalidad. Venga, rincones oscuros, comida, vino, baile, todo dicho con la pudicitia sugerente de los sesenta, ese picor escondido que dota al arte de la virtud de lo que no se muestra. Mogol y Battisti, como Lubitsch, se la juegan entre puertas:

Vedevo solo lei
e non pensavo a te.
E tutta la città
correva incontro a noi.
Il buio ci trovò vicini,
un ristorante e poi
di corsa a ballar sottobraccio a lei
stretto verso casa abbracciato a lei
quasi come se non ci fosse che,
quasi come se non ci fosse che lei.

Sólo la veía a ella
y no pensaba en ti.
Y toda la ciudad
corría a nuestro encuentro.
La oscuridad nos encontró acercandonos,
un restaurante y luego
corriendo a bailar de su brazo,
de vuelta a casa firmemente abrazado a ella,
casi como si no hubiera más que,
casi como si no hubiera nadie más que ella.

La voz de Battisti es estremecedoramente evocadora. Pronto sabemos que lo que está expresando no es una confesión, sino un pensamiento, un monólogo interior. Es evidente que la bebida le ha jugado una mala pasada a nuestro personaje. Aquel cafetín de una ciudad que podría ser cualquiera, la Roma donde Equipe 84 filmó su extravagante película promocional o la norteña Milano, ciudad que vio morir a Battisti, epítome del espítitu  pequeño  burgués que se relacionó a menudo  con el genio de Poggio Bustone. La música del sentimiento juega en Battisti un papel sin otro lado. De pronto, la voz se despierta, en una cama vacía:

Mi son svegliato e
e sto pensando a te…
Ricordo solo che,
che ieri non eri con me.
Il sole ha cancellato tutto
di colpo volo giù dal letto
e corro lì al telefono
e parlo, rido e tu,
tu non sai perché,
t’amo, t’amo e tu,
tu non sai perché…
parlo, rido e tu,
tu non sai perché…

Me he despertado y
y estoy pensando en ti…
Recuerdo sólo que
ayer tú no estabas conmigo.
El sol lo ha cancelado todo,
de golpe vuelo aprisa de la cama y corro al telefono,
y hablo, río y tú,
tu no sabes por qué,
te quiero, te quiero y tú
no sabes por qué,
hablo, río y tú,
tú no sabes por qué…

Acaba el acto. En la voz hay preocupación. La sensatez vuelve a dar tranquilidad a sus palabras. Sabemos que lo que habla es el pensamiento del actor, no hay confesión. Es su cabeza la que ha perdido la perspectiva en un ataque de insana locura. El lecho vacío invita a recordar. Un café no. Los cafés son lugares perversos donde la ciudad gira y te conduce a confundir la realidad, con un guiño, con una mirada. Tiempo vago que se vuelve irreal a poco que el 29 de septiembre se torna el 30 y el otoño acecha despreocupado. Los días del verano se marchan y sólo puedes esperar a que el destino te tenga preparado otro lenitivo en forma de canción.

’29 settembre’ fue escrita por Mogol y Battisti para Equipe 84 y publicada por éstos en 1967. La grabación de Battisti apareció en su primer disco, Lucio Battisti, en 1969 (Dischi Recordi). En dicho álbum aparecen algunas de las más conocidas y mejores canciones de entre las salidas de la fructífera asociación entre Battisti y Mogol, que duró hasta 1980: ‘Balla Linda’, ‘Un’avventura’ o ‘Non è Francesca’.

Lucio Battisti, ’29 settembre’

Equipe 84, ’29 settembre’, film promocional rodado en Roma, EUR

 

 

~ por Antonio en agosto 11, 2008.

2 comentarios to “Grandes canciones #1: ’29 settembre’, Lucio Battisti”

  1. Una super cancion de Lucio Battisti: La Cinta Rosa

  2. UNA DE LAS MEJORES CANCIONES Q HE ESCUCHADO EN MI VIDA…. MIS RESPETOS MAESTRO LUCIO BATTISTI DONDE SEA Q ESTES

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