La teoría de la bomba

Contaba Alfred Hitchcock dicha teoría, que fundamenta los resortes del suspense. Si están dos tipos hablando de un tema intrascendente y de pronto explota una bomba, el espectador se llevará un buen susto, pero el narrador habrá desperdiciado todo el rato anterior. Ahora bien, si se nos enseña esa bomba debajo de la mesa, estaremos nosotros, los espectadores, deseando que los dos amigos salgan pitando de allí antes de que ésta explote. Eso es el suspense. Una variante muy interesante es cuando una trama nos propone un caso criminal y se abren dos alternativas, el “whodunnit“, o sea, averiguar al mismo tiempo que los personajes de la historia quién cometió la tropelía, o el “howcatchem“, i.e., que el narrador nos dé a nosotros esa información, desconocida para los personajes que participan en la trama. Esta opción fue muy querida por Hitchcock, que la desarrolló ampliamente en pelis como Frenesí (Frenzy, 1972) o La Soga (Rope, 1949). Lógicamente, caben muchas variantes sutiles, como la de Vértigo (1958), donde el espectador, incluso con lo evidente en todas sus narices, parece sufrir el mismo desconcierto que Scottie ante las sucesivas apariciones de Madeleine y Judy. En este sentido de las variantes, debo agradecer a mi querido Diego Ceballos “Lambchop” la magnífica recomendación que me hizo al invitarme a degustar la formidable miniserie de la BBC Luther, protagonizada por el magnífico Idris Elba, al margen de por lo bien que me lo he pasado con sus seis capítulos -especialmente con los dos últimos-, porque esta historia me ha hecho reflexionar de nuevo sobre estos curiosos resortes del suspense.

A Luther siempre le sucede un poco como al Hank Quinlan wellesiano, que sabe quién ha hecho las cosas, tan desarrollada es su intuición, pero no tiene pruebas de ello -algo llevado al extremo con el personaje de Alice Morgan (Ruth Wilson), otro Morgan psicopático, vaya, que deviene progresivamente amiga y confidente del atribulado poli. El peso de la trama radica en la manera en la que Luther se apañará para atrapar a quien él, al igual que nosotros, sabe que es el asesino -salvo en un caso, en el que nosotros tenemos esa información antes que él, porque juegan otros factores inesperados hasta para su bien construida cabeza. Luther ha sido definido como un afortunado cruce entre Colombo y Sherlock Holmes -qué grande también la miniserie de la BBC sobre nuestro hombre en Baker Street– y algo de eso hay, desde luego. Os recomiendo fervorosamente Luther porque es otra prueba de cómo los mejores guionistas se han volcado en este medio, deviniendo el asunto en una verdad evidente, que el mejor cine se está empezando a reservar para la pequeña pantalla, al menos el mejor cine americano o el mejor británico. Boyero ha destacado, por ejemplo, The Wire, como la mejor película de la última década, y seguro que no va descaminado.

Y esto me lleva, invitado por el estupendo repaso de Luis Ponce a lo mejor del año en cine, a pensar en voz alta sobre lo que ha sido este año para mí en lo cinéfilo, un año en el que no fui mucho a las salas y vi más pelis en casa, algunas que ya he olvidado, otras que volveré a ver. No sé qué es lo que más me ha gustado, pero aunque todavía no se estrenó por aquí, tal vez esa sea I’m Still Here, el documental de Cassey Affleck que retrata la elaborada bajada a los infiernos de Joaquin Phoenix. A pesar de ser del 2009, también vimos este año Crazy Heart: amamos a Jeff Bridges no sólo porque es el Nota, sino porque sigue demostrando que Hank no lo hubiera hecho así. Invictus también es del 2009, pero aquí la vimos este año y para mí fue una gratísima sorpresa, porque no me atraía a priori mucho esta trama. Eastwood sigue demostrando que no hay nadie a su altura y es imposible, además. Me sorprendió muchísimo The American, de Anton Corbijn, con un Clooney en estado de gracia, suma y sigue. Y Un tipo serio de los Coen también la vimos este año mientras esperamos que estrenen en España en febrero el remake de Valor de ley (1969) con Bridges haciendo de Wayne. Y a mí Un tipo serio me maravilló, de verdad, la escena en la que el rabino le devuelve al chaval el walkman con los Jefferson me hizo casi llorar.

Y también me lo pasé en grande con Gainsbourg: Vie Heröique, el biopic de Joann Sfar sobre SG que tuve la suerte de ver en primicia en el Cinema Jove. No sé si será mi obsesión por Gainsbourg, pero creo que es el mejor biopic que he visto -con permiso de I’m Not There, claro. Vale, este año no ha tenido ninguna obra maestra imperecedera como El secreto de sus ojos, pero no está tan mal la cosecha. También vi bodrios considerables, en especial Enter the Void un engendro impresentable, indecible y pretencioso gafapasta al cubo de un tal Gaspar Noe del que hay que huir como de la peste. La peli esa de Precious me jodió la vida también, vaya castaña. No es tan mala como Inteligencia Artificial (2001) pero casi. A ver qué hacen Spielberg y Jackson con Tintín.

Y a conciertos también fui a pocos. Algunas veces dejé constancia por aquí. Cada vez me interesa menos la escena rock, así que me estoy quitando el traje de expedicionario musical. Vi a Billy Bragg y me lo pasé pipa, a Joan Baez y sólo fue eso, ver a Joan Baez. En verano pudimos disfrutar de Patti Smith y de Jeff Tweedy, pero lo mejor del año fue volver a estar frente a un Dylan pletórico. Y esta tarde me descubrí escuchando maravillado Mr. Tambourine Man en rutilante mono. Sempre mi succede lo stesso…

~ por Antonio en enero 3, 2011.

2 comentarios to “La teoría de la bomba”

  1. Voy a bajar luther right now!!!! Qué bonito es el plano final de corazón rebelde coño!!! que bajón cuando vemos el anillo de la tipa!!! Viva Bad Blake!

  2. Te recomiendo que recuperes, si no la has visto, Two lovers, de James Gray. Por otro lado a mí me gustó mucho La red social, pero quizá es porque tengo debilidad por David Fincher…
    Un abrazo, pare.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
El blog de la novela 'Juana La Maliciosa'

'Juana La Maliciosa'. David Bowman. Ediciones del Serbal (Barcelona, 2014) ISBN: 978-84-7628-746-0

Crónica de la España negra

Blog de crímenes y sucesos de la España más oscura

WordPress.com

WordPress.com is the best place for your personal blog or business site.

A %d blogueros les gusta esto: