Van Morrison, no tienes perdón de Dios

TourDiariesAndaba yo una noche de verano escuchando shows del 96. A menudo hablo de esta época con Valentín, de cómo Dylan dibujó una de sus mayores obras maestras en ese ciclo que parte del 93 y llega hasta ese año, concretamente hasta los dos conciertos filmados profesionalmente en The House of Blues de Atlanta coincidiendo con los juegos olímpicos de aquel año. Según Calderone, el inicio de esta cumbre está en la gira de agosto-octubre del 93, en mi caso yo lo retrotraería hasta la gira de verano que pasó por España y de la que fuimos jubilosos testigos -yo en Mérida, en el mismísimo teatro romano-. Son esos conciertos de progresiones inexplicables y de fraseos inigualables, de un Dylan cantando como nunca y centrado en su arte interpretativo como no se había visto en mucho tiempo -ese periodo es, para mi gusto, superior a las primeras estancias de la NET, 88-90, época que tampoco es moco de pavo-. A la vez es curioso observar como esa cima interpretativa del 93-96 coincide con una época de sequía creativa en lo que a canciones y discos se refiere, de modo que Dylan no estaba en aquel momento en el ojo del huracán, internet estaba en bragas y las grabaciones se atesoraban en cintas cuidadosamente archivadas. Si tenías la suerte -o desgracia, si se lee a Kenney- de estar en el ajo, tenías una sensación de acceso a un mundo indómito que era privilegio de ti y de unos pocos más.

Durante todo ese tiempo, la banda fue siempre la misma, el eterno Tony Garnier al bajo, John Jackson a la guitarra, Bucky Baxter al steel guitar -y otros instrumentos- y Winston Watson a la batería. Además, Dylan tomó un importante y creciente control sobre la guitarra que llevó a momentos álgidos como la locura de Christiania ’96, por decir uno que me viene a la cabeza. Pero volvamos a Winston Watson, un batería negraco y con pelos largos y rizados, con una pegada y un sentido del ritmo privilegiado que, sin lugar a dudas, tuvo mucho que ver en la capacidad de Dylan para reinventar sus modos sobre el escenario en aquella época. Su primer show fue en octubre del 92, en Pittsburgh, Pennsylvania, compartiendo ritmos en extraño experimento con otro batería, Ian Wallace. Los conciertos de agosto en Atlanta fueron su canto de cisne. Cuentan que la causa fue un comentario que le hizo a Dylan el ínclito Van Morrison, a quien no parecieron gustarle mucho las filigranas del salvaje batería de su amigo Bob. El hecho es que el 17 de octubre del 96, en San Luis Obispo, California, su puesto lo ocupó David Kemper.

Ese cambio es, si es que la culpa es de Van The Man verdaderamente, para meterlo en la cárcel por mamón. El bajonazo es de tal calibre que la banda tardará mucho en volverse a engrasar y sonar tan potente como en este periodo. Dylan se verá obligado a reinventar otra vez las maneras y, desde luego, la entrada en juego poco después de Larry Campbell dará pie a una nueva fase de la NET que reportará muchas noches de gloria a la afición. Incluso Kemper será capaz de irse ajustando y encontrar el tono, especialmente en la gira de otoño del 2000. A la vez, resurge el Dylan creador mientras  Van Morrison sigue pagando la deuda con su empecinada mediocridad retiterativa y castaña. Es el castigo de los dioses por privarnos en esa época, tan especial por tantas razones, de los zurriagazos que le metía a la caja Winston “Boom Boom” Watson.

Para prueba un botón: escucha estas dos versiones de ‘Positively Fourth Street’, la primera de Pistoia, Italia, el 7 de julio, con Winston Watson, la segunda de Chattanooga, Tennessee, el 11 de noviembre, con la fanfarria de Kemper. It’s up to you.

~ por Antonio en septiembre 3, 2014.

2 comentarios to “Van Morrison, no tienes perdón de Dios”

  1. ¿Qué te parece el nuevo disco de Lucinda? Tengo muchas ganas de leer tu opinión. Un saludo.

  2. Todavía no lo escuché, me estoy esperando a que me llegue en soporte físico, a priori parece un festín, al menos en extensión. Veremos. Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
El blog de la novela 'Juana La Maliciosa'

'Juana La Maliciosa'. David Bowman. Ediciones del Serbal (Barcelona, 2014) ISBN: 978-84-7628-746-0

Crónica de la España negra

Blog de crímenes y sucesos de la España más oscura

WordPress.com

WordPress.com is the best place for your personal blog or business site.

A %d blogueros les gusta esto: